La prueba de bombeo es un procedimiento técnico esencial para determinar el caudal real de un pozo profundo y su comportamiento bajo condiciones de explotación continua. Es un requisito obligatorio para la tramitación de derechos de agua ante la Dirección General de Aguas (DGA) y para dimensionar correctamente el sistema de bombeo.
¿Para qué sirve la prueba de bombeo?
- Medir el caudal real disponible del pozo
- Evaluar la estabilidad del nivel del agua bajo bombeo sostenido
- Obtener los datos técnicos exigidos por la DGA
- Seleccionar la bomba sumergible adecuada para el proyecto
- Detectar posibles problemas de colmatación o rendimiento insuficiente
¿Cómo se realiza?
La prueba consiste en bombear el pozo a caudal constante durante un período definido, midiendo la variación del nivel del agua en el tiempo. Al finalizar, se registra la recuperación del nivel para calcular los parámetros hidráulicos del acuífero. Entregamos un informe técnico con todos los resultados.
¿Cuándo necesitas una prueba de bombeo?
- Al tramitar derechos de aprovechamiento de aguas ante la DGA
- Antes de instalar un sistema de riego agrícola o abastecimiento industrial
- Para verificar el rendimiento de un pozo existente
- Al adquirir una propiedad con pozo propio